Editorial

Acerca de la Dirección de la Sociedad Tolkien Peruana en su doble implicación

Quiero agradecer la presencia de todos los aquí presentes esta noche. Ustedes han llegado aquí convocados, sí convocados, pero al mismo tiempo e incluso de manera más importante han llegado aquí debido a una elección propia, una elección que los ha llevado a todos a sentirse parte de la Sociedad Tolkien Peruana. Ya ocho años han pasado desde que la STP iniciase sus trabajos, desde entonces hemos tenido altos y bajos. Momentos de gran trabajo y producción y tiempos en los que el parecimos caer bajo algún tipo de encantamiento de sueño. Pero una cosa es segura, el sentimiento de unidad siempre ha estado presente. El sentimiento de que uno pertenece a algo, que hay un lugar a donde puede acudir y ser uno mismo. Ese lugar no tiene una forma física, no tenemos un local, tenemos algo más importante, tenemos corazón, ese lugar al que uno puede acudir es donde quiera que un grupo de tolkiendili se reuniese, donde uno sabe que siempre será recibido con una sonrisa. Incluso más allá de las fronteras de nuestra bienamada patria.

Los años han pasado, hay personas que se han ido y personas que han llegado. Definitivamente este no es el grupo que dio inicio a la Sociedad ocho años atrás pero sí es un grupo que mantiene el mismo espíritu de querer trabajar.

El paso de los años por la Sociedad no han pasado sin dejar huella. Hemos vivido muchas cosas, siempre bajo la dirección de esos pioneros que iniciaron el trabajo hace ya muchos años. Pero como he dicho los años han pasado y han traído nuevas personas con ganas de trabajar. Es por esto que aquellos que quedan entre nosotros de aquellos que iniciaron este trabajo han estado de acuerdo con pasar la dirección de la Sociedad a alguien que podríamos llamar como de la segunda generación.

Es por esto que anuncio que desde el día de hoy yo asumo la dirección de la Sociedad para llevarla a una etapa de reestructuración, de nuevo crecimiento y trabajo.

Entiendo lo extraordinaria de esa decisión y sin embargo no ha sido tomada a la ligera. Ni mi decisión de asumir el cargo, ni la decisión de los asociados de ratificar mi asunción al cargo ni mucho menos los anuncios que haré ahora respecto al futuro de la Sociedad. Me parece importante resaltar que mi asunción al cargo tiene un tiempo límite. Asumo el cargo por un período de un año, desde hoy hasta la Asamblea de aniversario del próximo año y con la posibilidad de en esa Asamblea pedir una única extensión de un año. Es decir que mi tiempo a cargo no podrá ser mayor de dos años. Ya que ahora estoy a cargo de la Sociedad es mi responsabilidad anunciar que la Sociedad va a ser disuelta, no en su actividad sino ante registros públicos. No estamos en este momento en condiciones de poder asumir ese tipo de responsabilidad legal, pero espero lo estemos en un período de cuatro años a partir de hoy.

La disolución de la Sociedad no llega sin traer complicaciones propias de los mecanismos legales que debemos seguir para la misma. Deberemos realizar procesos que han de costarnos dinero por lo cual deberemos organizarnos para realizar eventos de recaudación de fondos para conseguir la disolución. Algunos pensaran tal vez que si la disolución nos ha de costar tanto esfuerzo tal vez no deberíamos hacerlo. Pero tras una larga deliberación y luego de haber hecho las averiguaciones pertinentes he llegado a la conclusión de que es la mejor
decisión, podría sernos mucho más costoso mantenerla activa.

He dicho que este es un periodo de reestructuración. En primer lugar debemos dejar de trabajar de manera aislada. Debemos empezar a examinar a otras asociaciones que buscan promover la cultura para poder decidir con cuales de ellas podemos y debemos buscar forjar alianzas de trabajo.

De la misma manera debemos salir de la suerte de ensueño que hemos tenido los últimos años y empezar a realizar de una manera más activa nuestra participación local en la promoción de la cultura. Empezaremos con los colegios, deberemos establecer relaciones con algunos colegios a los cuales podamos acceder. Esto deberá hacerse de una a dos veces en el año que tenemos por delante. He dicho que la Sociedad ha estado en un periodo de ensueño estos dos años, pero no quiero que esto suene como que no reconozco el trabajo que se ha empezado a realizar nuevamente. El que hayamos realizado un Concilio este año y la activación de la Comisión de lectura son prueba de ello. El trabajo de la Comisión de lectura debe continuar, pero no sólo continuar sino debe ser apoyado de manera más activa por nosotros. Pero no nos limitaremos a la Comisión de lectura. Hago abierta la recepción de iniciativas e ideas que se tenga para iniciar o retomar grupos de trabajo que han pasado a la inactividad.

Una vez que se haya recepcionado las iniciativas para iniciar el trabajo se hará convocatoria a través de la lista a todos los interesados en participar de ese trabajo para hacerlo viable.
Continuando con la idea de que no podemos seguir trabajando en solitario también anuncio que fortaleceremos los vínculos con las Sociedades Tolkien que tenemos más cercanas a nosotros, no sólo en espíritu sino también en cercanía geográfica. Hay sociedades Tolkien en algunos de los países vecinos. Pido entonces voluntarios para que sirvan de embajadores en esas sociedades. La tarea de estos embajadores será básicamente mantener a estas sociedades del trabajo que estamos realizando permanentemente y buscaremos que de la misma manera esas sociedades designen embajadores para nuestra lista y mantengan a nuestra Sociedad permanentemente informada de sus actividades y logros. Debemos
enriquecernos del trabajo que ellos han estado y continúan realizando y de la misma manera ellos podrá enriquecerse del nuestro. Las sociedades con las que fortaleceremos y, en casa de no tenerlo, estableceremos o restableceremos vínculos, serán las sociedades de Chile, Bolivia, Argentina, Colombia, Ecuador y Brasil.

Esto es lo que pretendo que se alcance durante este año. Muchas más cosas quisiera hacer pero creo que es importante focalizar nuestros esfuerzos para que estos no terminen dispersándose. Tal vez alguno de los presentes no se sienta cómodo con la manera en que estoy asumiendo el cargo ya que ha sido una decisión tomada a puertas cerradas. Pero
espero que al haber escuchado lo que pretendo alcanzar me den su voto de confianza y su fuerza de trabajo para realizarlo. Tomo este cargo no sólo con ganas de trabajar sino también conciente de la responsabilidad que significa y estén seguros de que no estoy en un proyecto personal. La Sociedad es la causa que me lleva a asumir este cargo. El que podamos crecer como Sociedad. Sin embargo eso no niega el sentimiento con el que asumo este cargo. Lo asumo con el mismo sentimiento que hace ocho años llevo a un grupo de personas a darle inicio, continuaré el buen trabajo que hicieron y buscaré aprender de los errores que puedan haber cometido, nunca por mala fe sino tal vez por inexperiencia.

Llamé a este discurso “Acerca de la dirección de la STP en su doble implicación” y creo que ha quedado claro. Por un lado es el cambio de dirección en tanto a la persona que estará a cargo, desde ahora yo. Como a la dirección que vamos a tomar como Sociedad a partir de ahora. Hemos buscado ser desde un inicio y continuaremos en el trabajo de ser una Asociación cultural. No somos un grupo de fans, somos un grupo, un equipo de trabajo. En el Perú la difusión de la cultura es algo que debe estar en el primer de importancia y por ello mismo nuestro
trabajo es tan importante.

Para terminar quiero agradecerles a todos ustedes. Gracias por su presencia aquí que implica el compromiso que tienen con la Sociedad y gracias porque del mismo modo su presencia aquí indica que creen que algo se puede hacer. Y con su apoyo sé que podremos hacer mucho.

Que la estrella de Earendil nos brinde luz en nuestros caminos,

Jonathan Imlarion Durand
Capitán de los Dunedain de Andonorion
Presidente de la Sociedad Tolkien Peruana